20 05 2008 Categoría: Cine.
El Reino de las Calaveras de Cristal

“Indiana Jones muestra su compromiso con la auténtica arqueología”, dice el Archaeological Institute of America (AIA), que ha premiado al actor con una membresía en su plantel directivo. “Tras años de identificarse en la pantalla como el legendario arqueólogo Indiana Jones, el actor Harrison Ford ha ganado la elección para la mesa de Directores del Instituto Aqueológico de Estados Unidos. Con Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal a punto de estrenarse el 22 de mayo, el actor comentó respecto de su afición por la arqueología: “El conocimiento es poder, y comprender el pasado puede ayudarnos a lidiar con el presente y el futuro”.
Sea cierta o no esta afición de Harrison Ford, que junto a Spielberg se oponía a la idea de George Lucas de introducir un cráneo de cristal en el guión, aunque al final lo aceptaron porque “Lucas siempre tiene razón”, la movida del instituto Arqueológico es digna de notar. Sin disimular su gratitud por la gran cantidad de futuros arqueólogos cuya vocación Indiana Jones sigue despertando, Brian Rose, presidente del AIA, dice que “Harrison Ford ha desempeñado un papel significativo en estimular el interés del público por la exploración arqueológica. Estamos encantados de que haya aceptado unirse a nuestra mesa directiva”.
Esto puede resultar un tanto contradictorio con una noticia aparecida unas semanas antes del nombramiento de Ford:
“Expertos en antigüedades entienden que estas películas son una pura ficción que presenta a la arqueología como una aventura cinematográfica, pero no pueden evitar deprimirse por la forma en que Indy maltrata al mundo de la antigüedad. Hay códigos de ética en arqueología y no creo que él pudiera ser un miembro. Al menos no un miembro con buena reputación”, dijo Mark Rose, director editorial online del Instituto Arqueológico de Estados Unidos. Es evidente que el instituto hace una distinción entre Indy y Harrison Ford. O al menos la hizo en las útlimas semanas: en un artículo elaborado especialmente para celebrar el nombramiento de Ford, “La leyenda de las calaveras de cristal” Jane MacLaren Walsh modera aquí el tono científico -sobre los pretendidos poderes de estos cráneos había afirmado irónicamente que estuvo sentada junto a una de esas calaveras por más de 16 años y nunca le pasó nada raro-, dedica unas líneas amables a la película e incluso a quienes piensan que los cráneos proceden de otra galaxia y examina bajo su microscopio electrónico las distintas calaveras disponibles hasta la fecha identificándolas, en su mayoría, como falsificaciones, originadas durante la fiebre de compra y venta de antiguedades precolombinas que tuvo lugar en la última mitad del siglo 19. Era una época en que los museos estaban ávidos de material y la industria de la falsificación florecía a la par de las nuevas tecnologías lapidarias. Un resumen en castellano sobre la opinión de esta antropóloga y el supuesto mito maya en el cual se basa la película (hay trece calaveras de cristal que se comunican mágicamente entre sí y que unidas pueden salvar a este planeta enloquecido) puede leerse aquí .
Los defensores de la calavera de Mitchell Hedges presentan en su web una refutación a las acusaciones de Jane Walsh, sosteniendo que no hay pruebas concluyentes de falsificación. Este alegato parece tan poco concluyente como las acusaciones de Walsh, pero al menos deja claro que no suscriben a la leyenda de sus supuestos poderes.
La calavera de Akator, La Crónica de Akakor y un alemán divorciado que prefirió mudarse al Amazonas y disfrazarse de indio antes que pagar la correspondiente pensión a su ex-esposa
Finalmente, y siempre en el plano especulativo de la arqueología legendaria, la “calavera de cristal de Akator” de la película ha sido relacionada con la legendaria Crónica de Akakor, fuente que algunos aseguran sirvió como inspiración argumental.
“En la cuarta película de Indiana Jones, nuestro arqueólogo aventurero sale en busca de un extraviado ‘reino de la calavera de cristal’. Tal parece que éste no es otro sino el legendario reino de Akakor, que se volvió famoso en la década de 1970. Pero ¿es esta leyenda demasiado buena para ser verdad?” se pregunta Philip Coppens en The legend of Akakor y la respuesta es que sí, es demasiado buena para ser verdad. La leyenda fue contada al periodista alemán Karl Brugger por un (supuesto) indio amazónico llamado Tatunca Nara, que curiosamente hablaba con fluidez el alemán pero mal el portugués. Con las confidencias de Tatunca Nara, Brugger escribió La Crónica de Akakor, publicado en 1976, y que pueden descargar en la Biblioteca de Videastudio en su versión en español. El libro revela la existencia de un reino subterráneo en algún lugar de la selva amazónica que espera ser descubierto:
“El edificio más impresionante de Akakor es el Gran Templo del Sol. […] El techo está abierto de modo que los rayos del Sol naciente puedan llegar hasta un espejo de oro, que se remonta a los tiempos de los Maestros Antiguos, y que está montado en la parte delantera. Figuras de piedra de tamaño natural flanquean la entrada del templo por ambos lados. Las paredes interiores están tapizadas con relieves. En una gran arca de piedra hundida en la pared delantera del templo se encuentran las primeras leyes escritas de nuestros Maestros Antiguos…Tenemos trece ciudades, profundamente ocultas en el interior de las montañas llamadas los Andes. Su plan corresponde al de la constelación de Schwerta, el hogar de los Padres Antiguos”.
Aunque el autor del libro y otros expedicionarios que siguieron a Tatunca Nara terminaron de muy mala manera - o sea, muertos- y esto desató teorías conspiratorias casi tan bellas como la leyenda, el explorador alemán Rüdiger Nehberg y el director de cine documental Wolfgang Brög siguieron a Tatunca Nara y no sólo sobrevivieron, también descubrieron que era un impostor: un tal Günther Hauck huyó de Alemania, de su esposa y de la cárcel en 1967 tras negarse a pagar la pensión correspondiente a su divorcio en 1966. La ex-esposa confirmó a través de las fotos del libro que Tatunca Nara y su ex-marido eran una misma persona. “Antecedentes judiciales anteriores a 1968 mencionan que le gustaba ser llamado por su alias Tatunge Nare”. El sentido del humor alemán nunca deja de sorprendernos. Pero además de desenmascarar a Tatunca Nara, este dúo
participó en otras aventuras que harían palidecer de envidia a Indiana Jones: para realizar su documental Gold Rush in Amazonia Wolfgang Brög y Rüdiger Nehberg se infiltraron entre la mafia organizada de los buscadores de oro de Brasil y su denuncia logró salvar a la tribu Yanomami tras 20 años de guerra civil.
Es importante que Indiana Jones reúna las 13 calaveras para que el planeta no se salga de su órbita: “Seguidores de la New Age relacionan las calaveras con la creencia de que el calendario maya dura hasta el 21 de diciembre del 2012, en que llega el fin de un ciclo de 5.126 años”. En efecto, a nadie se le escapará que esta también es la fecha en que los extraterrestres invadirán la tierra según el último episodio de los X-Files. Bueno, no exactamente. El “hombre sabio” que resulta ser el que nadie esperaba le revela al agente especial Mulder que esto ocurrirá el 22 de diciembre de 2012. Día más, día menos, todas las compañías cinematográficas no pueden estar equivocadas. Algo se traen entre manos y por el bien del género humano cabe esperar que sea algo digno de ver.
Descargar el trailer de Indiana Jones y el Reino de las Calaveras de Cristal
Descargar La Crónica de Akakor

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