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Cine.
Encuentros Cercanos del Tercer Tipo y ET. Los extraterrestres de Spielberg.
El 27 de junio de 1982 a las 8.22 pm se estrenó “ET, el extraterrestre” en el cine de la Casa Blanca; hacia el final de la función Nancy Reagan lloraba y su marido Ronald, actor retirado y presidente de Estados Unidos, felicitó al director, lo llevó aparte y palméandolo en el hombro le dijo :”Cuánta verdad hay en lo que acabamos de ver. Apenas seis personas lo saben”.
Al día siguiente, 28 de junio, el presidente Reagan se reunió con cuatro funcionarios en el salón oval y de allí partieron hacia una sala de conferencias de máxima seguridad para oir un informe sobre el programa espacial. Entre los participantes se encontraban seis miembros del Consejo de Seguridad Nacional y, curiosamente, ninguno de la NASA.
Consultado al respecto, Spielberg ha declarado que no desea discutir públicamente sus conversaciones privadas con Reagan.
Aprovechándose de este silencio y debido al cambio de modelo alienígena,ocurrido entre Encuentros Cercanos y ET, los conspiracionistas sospechan que Spielberg recibió presiones gubernamentales. El primer modelo, que recuerda a los “grises” de las abducciones, era demasiado parecido al “auténtico” y Spielberg lo cambió por otro basado en el embrión de una tortuga dotada de los ojos de Einstein y el trasero del Pato Donald. Triste pérdida para la causa ufológica, aunque el cine salió beneficiado con un tipo de extraterrestre jamás visto antes en la pantalla.
“¿Así que soy parte de una conspiración del gobierno para que el mundo acepte a los extraterrestres?” se sorprende Spielberg. “¡Genial!”
Lo que sí parece cierto – si llegan al final de esta nota dudarán de todo, así que empecemos acá mismo- es que Spielberg tomó como modelo para el personaje de Lacombe -el científico francés de Encuentros Cercanos intrepretado por François Truffaut-, a Jacques Vallée, astrónomo y ufólogo francés con quien se entrevistó, según dicen, cuando la película ya estaba terminada. Sin embargo, las ideas de Vallée ya habían sido hecho públicas a través de sus libros. Estas ideas son extraordinarias y no siempre han sido bien recibidas:
“Es altamente improbable que los gobiernos escondan evidencia extraterrestre” dice Vallée, “como sugiere el mito popular. Es mucho más probable que eso sea exactamente lo que los manipuladores quieren hacernos creer. El fenómeno presentado por los ovnis es mayor que la especulación actual sobre ‘alienígenas del espacio’. Suscita preguntas sobre la conciencia, sobre la naturaleza de la realidad y sobre la historia humana en la Tierra. Me sentiría decepcionado si, al final, descubriésemos que los ovnis no eran otra cosa que naves espaciales.”
De un solo tiro Vallée hace blanco en el corazón de los creyentes, los conspiracionistas y los escépticos (aunque sus hipótesis tienen una leve y deliciosa dosis de paranoia conspirativa). Ya casi no asiste a las convenciones, (para situar al profano en su debido contexto: el mundo de la ufología está plagado de arduos debates entre escépticos vs. creyentes y creyentes vs. escépticos, en los cuales ambos bandos demuestran su falta de urbanidad -sacan a relucir intimidades de sus familias y anécdotas vergonzantes sobre turbios negocios y trapos sucios de todos los colores de los tiempos en que estaban en la vereda opuesta y de cómo se pasaron al campo enemigo-, sus charlas pronto adquieren el tenor de viejas chismosas y el aire empieza a llenarse de objetos voladores, a veces identificados posteriormente por la policía, pero siempre contundentes, que impactan sobre la anatomía de cualquier desprevenido incapaz de huir a tiempo de semejante delirio) porque dice que de los ufólogos no aprende nada. Parece que le aburren. “La ufología se ha convertido en una serie de dogmas, como Roswell y las abducciones”.
Pero no es precisamente lo que opinan el físico nuclear Stanton Freedman ni el ex empleado de la NASA Clark McClelland. Aunque entre ellos no existe una gran amistad que digamos, ambos creen que seres extraterrestres han visitado nuestro decadente planeta y que al menos una de sus naves ha sido recuperada, estudiada y ocultada.
Y aunque los escépticos a menudo acusan a Freedman de crédulo, suelen olvidar que fue Freedman, precisamente, quien repartió volantes durante la premier de la “autopsia” de Ray Santilli, denunciando que todo era un fraude, cosa que en efecto resultó. Y los que consideran que los testimonios obtenidos por Freedman prueban algo, suelen olvidarse de leer las reediciones (como la segunda edición de 1994 de Crash at Corona), según la cual uno de los principales testigos admite haber cometido falsificaciones parciales.
Pero volviendo a Jacques Vallée, o para el caso da lo mismo decir Lacombe, sus hipótesis han ido mucho más lejos: hay un fenómeno genuino parcialmente asociado a una forma de conciencia no-humana que manipula el espacio y el tiempo; ha estado activo a través de la historia y parece enmascararse de formas diferentes en distintas culturas. En su opinión, la inteligencia que opera detrás del fenómeno intenta manipular socialmente a los humanos con los que interactúa, en particular a través de sus creencias, engañándolos. ¿Para qué? No lo sabe.
En conclusión:
“Hay un fenómeno y no sabemos de dónde viene. Se caracteriza por dejar huellas físicas; el 80 por ciento de los casos tiene una explicación trivial, pero el resto parece involucrar, entre otras cosas, grandes concentraciones de energía en poco espacio y microondas pulsantes de cuyos efectos en el cerebro no sabemos demasiado. Así, es completamente posible que algunas de las historias que oímos sean esencialmente alucinaciones inducidas en testigos honestos. El testigo no está mintiendo. Ha sido expuesto a algo auténtico pero no hay forma de rastrear lo que era basándonos en su descripción, ya que su cerebro ha sido afectado por la proximidad de esta energía”.
Otros, como John Keel, han seguido esta línea de pensamiento; aunque Keel afirma haber llegado a conclusiones parecidas por su propia cuenta; y ya que estamos agreguemos que la versión cinematográfica del libro de John Keel The Mothman Prophecies está lejos de reflejar las ideas, el humor ácido y el clima de novela negra del libro.
Pero volviendo una vez más a Jacques Vallée – quien desarrolló el primer mapa computarizado de Marte para la NASA y dirigió un proyecto para la creación de ARPANET, precursora de Internet-, se autodefine como un “hereje entre los herejes” porque, aun dentro de una disciplina “herética” como la ufología, sus ideas suelen ser mal comprendidas y a menudo rechazadas.
A Spielberg, sin embargo, le parecieron razonables. Simplemente las descartó porque no se venderían bien.
“Cuando me reuní con Steven Spielberg”, recuerda Vallée, “discutí con él que el tema sería mucho más interesante si no se tratase de seres extraterrestres. Si fueran algo real, físico, pero no ET. Él me respondió: ‘Probablemente usted tenga razón, pero no es lo que el público espera; esto es Hollywood y quiero darle a la gente algo parecido a lo que están esperando’”.
“Está en su derecho”, dice Vallée.
Esto es algo que a menudo se olvida cuando se lo critica a Spielberg: para él, Hollywood es un ne-go-cio. El cine de entretenimiento no es cine documental. El asesoramiento de Allen Hynek en Encuentros Cercanos lo confirma plenamente.
Allen Hynek acuñó la expresión “Encuentros Cercanos ” en su libro The UFO Experience: A Scientific Inquiry publicado en 1972. “Me enteré de que Spielberg estaba haciendo una película llamada ‘Encuentros Cercanos del Tercer Tipo’, así que lo llamé y tuvimos una agradable conversación. Al parecer, quería llegar a un acuerdo financiero conmigo, pero cometí un gran error. Le dije: ‘haga como guste’. Como es imposible obtener el copyright de un título solamente, [El capítulo 10 de The UFO Experience se llama “Encuentros Cercanos del tercer tipo”] él no pagó nada por usarlo. Fue lo suficientemente gentil, no obstante, para pedirme que fuera consultor técnico de la película, y eso funcionó muy bien”.
Hynek recuerda que Spielberg, aunque recorrió todo el guión con él, apenas le preguntaba cosas relacionadas con el radiotelescopio y sobre el modo en que los militares hablarían. Hynek cuenta que estaba deslumbrado por el glamour de Hollywood y, lejos de molestarse, se divirtió. Por último intentó convencer a Spielberg de no utilizar la leyenda popular sobre el Vuelo 19 (que plantea que los torpederos Avenger extraviados en 1945 fueron secuestrados por un ovni),pero Spielberg no sólo le desobedecíó -con la desagradable consecuencia de la indignación de los familiares de las víctimas-, sino que hizo actuar a Hynek en la película, durante ocho segundos de cameo, rascándose la barba y llevándose la pipa a la boca, al frente de la muchedumbre que va al encuentro de la tripulación del Vuelo 19 que sale viva de la nave extraterrestre.
Hynek – que conocía muy bien a Vallée y al igual que él había abandonado tiempo atrás la hipótesis extraterrestre de los objetos voladores no identificados-, creía no obstante en la existencia de un fenómeno desconocido que se debía estudiar. En un disquete grabado el 30 de agosto de 1985 y recuperado tras su muerte por casualidad- se descubrió un escrito inédito donde Hynek comenta un avistaje extraordinario con múltiples testigos, muchos de ellos altamente calificados, que la prensa,los estudiosos y el público se habían empecinado en ignorar. Su conclusión era que, probablemente “la mente humana tiene límites definidos para lo que puede aceptar. En la historia de la ciencia este síndrome ha sido observado muchas veces y en muchas épocas”. Además de este documento, el Center for UFO Studies, fundado por Hynek, tiene un documento en PDF con la historia completa sobre la relación Spielberg-Hynek. Esa parece ser la clave: la mente humana tiene límites definidos para lo que puede aceptar. Esto se aplica también, por supuesto, a Hollywood.
A esta altura debería resultar claro que para Spielberg, al igual que para su hermano del alma George Lucas, el cine de entretenimiento no tiene la menor obligación -¿debería tenerla?- de respetar las verdades históricas, geográficas o culturales. Si bien algunos se sintieron ofendidos porque en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal se mezclan y confunden las geografías de México y Perú, acusando a Lucas-Spielberg de ignorar cualquier punto del mapa fuera de Estados Unidos, hay que recordar que ya en Encuentros Cercanos Spielberg cometía imposibilidades geográficas dentro de su propio país, poniendo montañas donde no las hay. En Indiana Jones y la Calavera de Cristal se atribuye a Milton la autoría de un poema de Elliot, y por mucho que The Guardian vitupere a la película tildándola como una metáfora de la imbecilidad, casi pueden oírse las carcajadas del ex-estudiante de filología, cuyo poeta favorito es Elliot, que se convertiría en uno de los directores de cine más grandes de todos los tiempos. Además, ¡qué caraduras! Fue precisamente The Guardian uno de los principales medios que lucró con Florkey, la ex-bloguera estrella de nuestra república, hija de la actual presidenta. Para estos pseudo-revolucionarios, las frivolidades no son un pecado cuando a ellos les conviene.
En palabras de Spielberg:”Devoré mucha información, pero lo que salió es más bien un reflejo de mi imaginación que de los hechos documentados. El diseño de la nave extraterrestre es mío. Simplemente hice muchos bocetos a lápiz en blanco y negro, con flechas y notas indicando los colores que quería”. Sin embargo, la idea que tenía para los haces de luz coincidió con lo que habían reportado miles de veces los testigos.
Si algún día los alienígenas -ya sean amigables como los de Encuentros Cercanos o malos bichos como los de La Guerra de los Mundos -se deciden por fin a salir de sus madrigueras,
veremos si la iluminación de sus naves puede competir con la que Spielberg dio a Encuentros Cercanos y, sobre todo, a ET.
Increíble que la ficción, en nuestra época, tenga que dar explicaciones a personas que miran los noticieros cada día, sin el menor cuestionamiento, y creen que todo lo que ven y escuchan es simplemente verdad.
Trailers relacionados para descargar:
Trailer de ET, el extraterrestre
Trailer de Encuentros Cercanos del Tercer Tipo (original)
Tags: encuentros cercanos, et, jacques valle, ovnis, quick time, spielberg, trailer, ufos
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Esta entrada fue publicada el 3 06 2008 a la hora 2:19 am en la categoría Cine. Puede seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del canal RSS 2.0 Puede dejar una respuesta , o hacer trackback desde su sitio.



















